norma-vassallo2Durante las sesiones diurnas se celebraron dos conferencias sobre temas de Género, la primera, ubicada en el segundo día del programa, a cargo de la Dra. Norma Vasallo, directora de la Cátedra de la Mujer de la Universidad de La Habana, académica de prestigio internacional, intelectual de alto compromiso y conferencista amena y sagaz. La Dra. Vasallo trató un conjunto de asuntos trascendentes.
Comenzó por dejar sentada la existencia de diferencias construidas culturalmente (y por lo tanto, relativas, historizadas, contextualizadas y transformables). Con esta idea se relaciona el concepto de Género que alude al proceso cultural de construcción de diferencias que luego se expresan en desigualdades.
De esta forma a las mujeres les queda reservado el cuidado de los ancianos, la responsabilidad de los infantes. El pensamiento patriarcal se ha encargado de configurar un mundo pleno de ventajas para el hombre a partir de la creación de un estricto imaginario para la mujer donde se hace pasar por instintivo en ella el deseo o la disposición a cuidar de los demás (ancianos, niños, enfermos de la familia, esposos). Entre tanto los hombres se ocupan en aquellas funciones que tienen mayor reconocimiento y retribución social. Como ejemplo de ello la Dra. Vasallo ofrece el caso del trabajo por cuenta propia, un área masculinizada. La masculinización y el blanqueamiento de la Gastronomía a partir del año 1993, la discriminación en el sector del Turismo de mujeres que ya no sean jóvenes o no cumplan determinados patrones de belleza física, la masculinización de la pirámide en los cargos del Poder Popular; donde las responsabilidades más altas son ocupadas íntegramente por hombres a la vez que son estas las que suponen retribuciones.
Una idea interesante es que la justicia brinda igualdad, pero no equidad; de ahí la importancia de luchar por establecer la equidad entre los géneros.
Explicó cómo en Cuba habíamos demonizado al feminismo por ser algo ideológicamente diferente, cómo se había visto como un movimiento lésbico fundamentalista y una tendencia de pensamiento y conducta contrapuesta al machismo y cómo habíamos desconocido, incluso, la existencia de un feminismo de orientación marxista. Destacó la conquista que significó el derecho del voto para la mujer, conseguido en 1934, en pleno Machadato gracias a la pujanza que había alcanzado el movimiento feminista cubano el cual llegó a auspiciar en los años 20 y 30 eventos internacionales.
La teoría de géneros supone una mirada alternativa. Aparece como resultado de las deconstrucciones que comenzaron a realizar las académicas feministas de las ciencias al uso para hacer visibles realidades y explicaciones que no estaban a la vista. A través de ella se denuncia la dimensión cultural de planteamientos que se habían establecido como naturales y de este modo se ofrece una posibilidad de transformación.
Es una perspectiva crítica, analítica que propone la construcción de una nueva visión del mundo desde las mujeres y con las mujeres. Que devuelve a la mujer su dignidad en tanto persona, puesto que los procesos varios que cosifican a la mujer y la vuelven un objeto (ya sea un objeto de deseo) la hacen enteramente vulnerable a todo tipo de violencia.
La introducción de la categoría Género en el discurso académico y popular de los últimos veinte años es uno de los avances de la segunda ola del Feminismo.

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